Tecnología, metodología y educación

Hoy, la metodología es sencillamente absurda. La comunicación de los conceptos mediante apuntes y lecciones magistrales resulta ineficiente y ridícula. Los trabajos son resueltos con un rápido recurso al Ctrl C, Ctrl V, y despachados, en el mejor de los casos, con una pequeña reescritura y cambio de estilo hecho “para disimular”. El conocimiento empaquetado en un libro de texto, como comentábamos hace poco tiempo, supone una simplificación y una atrofia de una necesidad clara del alumno actual: la de orientarse en la red. Saber buscar, cualificar, filtrar, validar y utilizar información que proviene de fuentes muy diversas, muchas de ellas malas, algunas buenas, y sobre todo, enormemente plurales. Al profesor corresponde ejecutar un curriculum determinado: proponer y acotar temas a los alumnos, gestionar fuentes de información, estimular la creatividad y la discusión, todo ello necesariamente apoyado en una base fuerte de gestión de la información digital que eduque a los alumnos en el manejo de lo que va a ser su herramienta fundamental en toda su vida profesional.

vía El Blog de Enrique Dans.