Marcas que mueren lentamente

El problema comienza en el anunciante. El experimento lo merece. Si deseamos que salga bien, las empresas deben cumplir con un requisito previo fundamental: también ellas deben vigilar desde un punto céntrico a sus marcas, desarrollarlas y dirigirlas. Algunos avanzados visionarios ya han recorrido este camino. Creando el puesto de un responsable para la marca. Que en el caso idóneo se sitúa por encima de marketing y de ventas. Como Marc Pritchard, global brand building officer en Procter & Gamble. O Miriam Fohrmann en Sixt con su ejército de 50 empleados, responsables ellos solos de cada canal online.

Téngalo claro y medítelo bien este verano que llegó: mañana sólo van a sobrevivir aquellas marcas grandes y pequeñas que logren conducir su estrategia de marca de nuevo de forma centralizada. Que encuentren “contenido” para diferenciar sus marcas. Que cuenten contenidos e historias, que consigan unir a la marca al consumidor. Quien tema esta inversión por hacer, que no se sorprenda si pierde la confianza y le toca ver cómo muere de forma lenta y cruel su marca.”

vía Marcas que mueren lentamente : Marketing Directo.