Trabaj@r

“Karl Marx tenía razón en que los trabajadores debían poseer los bienes más preciados o bienes de producción clave”, comentan irónicamente Jonas Ridderstrale y Kjell Nordstrom en Funky Business Forever.

Artículo para la edición #185 de Temas Económicos.

El principal medio de producción es gris y pesa alrededor de 1300 gramos. El cerebro humano ha desplazado a los medios de producción tradicionales, materia prima, trabajo duro y capital. Christopher Savage denomina a estos medios como los cuatro factores principales de creación de riqueza, afirmando que el peso relativo de cada uno de ellos ha ido variando al pasar de la era agrícola a la era industrial y luego a la era del conocimiento.

Ridderstrale y Nordstrom comentan un artículo de la revista Fortune en que afirman que “si la ventaja competitiva de tu empresa se cae encima del dedo gordo y lo aplasta, esa empresa corre grave peligro en estos días”. Laurence Prusak, hace más de una década, destacaba: “la clave de una estrategia exitosa consiste en desarrollar la capacidad organizativa de adquirir, crear acumular y explotar el conocimiento”. Y se puede decir que estaba en lo cierto. Nike no tiene fábrica de zapatillas, BMW no tiene fábrica de autos y Boeing no produce sus propios aviones. La fábrica de General Electric construída en 1953 tiene 25000 plazas de estacionamiento y en el año 1997 contaba con 10000 empleados únicamente. Un tractor común tiene más computadoras que el primer vehículo espacial que llegó a la luna (si es que verdaderamente lo hizo).

Se comenta que Google tiene más de 460000 computadoras, o servidores, distribuídos alrededor del planeta que almacenan el contenido de miles de millones de sitios web. Es posible que cualquier pieza de conocimiento o del “saber” humano se encuentre disponible allí, pero cada vez más el conocimiento articulado o explícito pasa a ser un “commodity” o mercancía.

La infraestructura de tecnologías de la información y comunicaciones disponibles tienen mucho que ver en este nuevo renacimiento o “renacimiento 2.0″, pero no es todo, algunos valores han cambiado y algunas instituciones han quedado obsoletas. “Ya no hay vuelta atrás: la era industrial ha llegado a su fin” somete Douglas Rushkoff en su, más que recomendable, libro “Get Back in the box” o “Renacimiento 2.0″.

Una mezcla de procesamiento, almacenamiento, redes y conectividad, casi ilimitados, abren el camino a miles de personas que pueden desarrollar su trabajo desde cualquier parte del mundo, con colegas situados a miles de quilómetros y para diferentes empresas al mismo tiempo. Los bits cambian las reglas de juego de la vieja economía. En la nueva economía las estructuras y jerarquías tradicionales se ven alteradas, pero no es culpa de la tecnología, son personas que se aprovechan de diferentes herramientas que se encuentran al alcance de cualquiera.

El modelo de la cadena de valor de Michael Porter es un modelo teórico que permite describir el desarrollo o secuencia de las actividades que se realizan en una organización y que generan valor agregado al producto o servicio final que se ofrece. A pesar de tener varios años, el modelo sigue siendo útil para intentar averiguar de qué manera es posible reorganizar las actividades que generan valor haciendo uso de diferentes tecnologías. Si fabrica remeras, tal vez, ha llegado el momento de que el diseño lo haga el propio cliente desde su casa por Internet, o si imprime libros de recetas, probablemente sea la oportunidad de permitir que cada “chef” arme su propio libro personalizado con su ingrediente favorito. Al buscar la frase “oficina virtual” en Google, al momento de redactar esta nota, los resultados devueltos son unos 1.170.000 registros y los servicios ofrecidos de lo más variado. Incluso el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la nación ya ha asignado un espacio al Teletrabajo en http://www.trabajo.gov.ar/teletrabajo/.

Enlaces

http://www.funkybusinessforever.com/
http://rushkoff.com/
http://www.isc.hbs.edu/

Categorías: Weblog | Tags: ,

Un comentario to “Trabaj@r”

  1. » El futuro del trabajo Says:

    [...] future of the work” en realidad no agrega nada muy novedoso a todo lo que venimos comentando sobre el trabajo en estos días, además está en inglés y trato de no colgar nada que no sea en español, pero el [...]

Comentarios

Otros posts: