La cooperativa del conocimiento

Los seres humanos colaboran entre sí desde hace miles de años para alcanzar diferentes objetivos, pero hoy Internet y otros avances tecnológicos hacen realidad los pronósticos de algunos visionarios.

Artículo para la edición #177 de Temas Económicos.

Las tecnologías de la información y comunicaciones (TICs) permiten acceder, crear y gestionar información y conocimiento desde cada rincón del planeta de manera sumamente simple y eficiente, rompiendo además, con todas las barreras geográficas y temporales.

Nonaka y Takeuchi en el año 1995 en “The Knowledge-Creating Company: How Japanese Companies Create the Dynamics of Innovation” hablan de un “espiral del conocimiento”, que se genera a partir de la exteriorización del conocimiento tácito o implícito para convertirlo en conocimiento explícito y su posterior interiorización o internalización por parte del resto de los individuos de una organización, para comenzar nuevamente el ciclo; y de esta manera generar una dinámica de “espiral” de innovación.

Tim Berners-Lee el creador de la Web, desarrolla en 1996 el concepto de “intercreatividad” como la suma de dos palabras asociadas al fenómeno evolutivo de Internet: interactividad más creatividad. Para explicar esta idea Berners-Lee señala: “Deberíamos ser capaces no sólo de encontrar cualquier tipo de documento en la Web, sino también de crear cualquier clase de documento fácilmente. Deberíamos no sólo poder interactuar con otras personas, sino crear con otras personas. intercreatividad es el proceso de hacer cosas o resolver problemas juntos”.

En 1997 Pierre Lévy, pensador mundialmente reconocido en el campo de la “cibercultura”, publicaba “Inteligencia Colectiva: por un antropología del ciberespacio”, cuya tesis central giraba en torno a la existencia de un saber colectivo. En su trabajo explica que es necesario reconocer que esta inteligencia colectiva está distribuida en cualquier lugar donde haya humanidad y que puede potenciarse a través del uso de los dispositivos tecnológicos.

Howard Rheingold, reconocido crítico y escritor especialista en temas sociales, culturales y políticos y su relación con las tics; en “Smart Mobs: The Next Social Revolution” destaca que “la comunidad virtual es algo parecido a un ecosistema de subculturas y grupos espontáneamente constituidos. Bajo esta idea un nuevo tipo de red social se está extendiendo en los últimos tiempos dentro del espacio cibernético al que todo el mundo puede acceder usando su teléfono, computadora u otros dispositivos móviles”.

James Surowiecki en “The Wisdom of Crowds” añade nuevos aportes a la idea del valor que tiene el intercambio e integración de conocimientos individuales. El autor explica que la suma de decisiones colectivas de muchas personas resulta más acertada que las decisiones individuales que pueda tomar un solo miembro del grupo.

“Al explotar las tecnologías de la información y la comunicación, el colaboratorio permite a los investigadores trabajar juntos en un mismo proyecto, aunque que se hallen muy lejos unos de otros”. El concepto de colaboratorio, fue acuñado por Koichiro Matsuura cuando ocupaba el cargo de Director General de la UNESCO.

Tim OReilly en “Arquitectura de la Participación” plantea que los nuevos desarrollos de Internet tienen su principal potencial en que facilitan la conformación de una red de colaboración entre individuos, la cual se sustenta en lo que llama una arquitectura de la participación.

Alvin Toffler en “The Third Wave o La tercera ola” en 1980, Don Tapscott en “Wikinomics: How Mass Collaboration Changes Everything”, Chris Anderson en “The long tail”; con innumerables ejemplos y anécdotas no hacen más que explicar de qué manera la tecnología modifica la forma de trabajar de los individuos, los negocios y hasta la economía en su conjunto.

Cada uno de los anteriores autores, aunque no los únicos, no hacen más que brindar una perspectiva personal y sumamente acertada sobre el impacto cultural, social, político y económico que han generado Internet y otras tecnologías de reciente aparición, aplicadas a la gestión colectiva del conocimiento y comunicaciones; y que recién hoy se pueden entender desde “la práctica” a aquellos términos que han ido acuñando como intercreatividad, larga cola, inteligencia colectiva, colaboratorio, innovación abierta, prosumidores, wikinomía y muchos otros.

Publicado el 29 julio 2008. Categorías: Weblog | Tags:

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