Kevin Slavin afirma que estamos viviendo en un mundo diseñado para – y cada vez más controlado por – algoritmos. En esta fascinante charla de TEDGlobal, nos muestra cómo estos complejos programas informáticos determinan: las tácticas de espionaje, los precios de las acciones, los guiones de cine y la arquitectura. Y nos advierte que estamos escribiendo en un código que no entendemos, con consecuencias que no podemos controlar.
El físico Geoffrey West ha descubierto que unas sencillas leyes matemáticas rigen las propiedades de las ciudades. La riqueza, la criminalidad, la movilidad y otros aspectos de la vida de una ciudad pueden deducirse a partir de un solo número: la población. En esta impresionante charla de TEDGlobal, demuestra cómo funciona esto y cómo se puede aplicar a organismos y corporaciones.
Joe Sabia, presenta al inventor Lothar Meggendorfer quien, en el siglo pasado, creó una tecnología audaz para la narración: el libro desplegable. Sabia muestra cómo la nueva tecnología siempre nos ha ayudado a contar historias, desde las paredes de las cuevas a su iPad de escena.
El desarrollador de software Mike Matas hace una demostración del primer libro interactivo para el iPad en versión integral, rico en videos ingeniosos, gráficos para navegar e increíbles visualizaciones de datos para entretenerse. El título del libro es “Our Choice”, escrito por Al Gore; es una secuela de “Una verdad incómoda”.
Después de redefinir el proyecto CAPTCHA para que los esfuerzos de identificar respuestas humanas ayuden en la digitalización de libros, Luis von Ahn se preguntó de qué otra manera se podrían usar esas pequeñas contribuciones de muchos en la Web para el bien común.
Con su nuevo y ambicioso proyecto, Duolingo, ayudará a millones a aprender un nuevo idioma mientras se traduce la Web.
La consultoría debe crear valor para el cliente. Los servicios que ofrecen los consultores y empresas consultoras pretenden mejorar procesos y cambiar el “statu quo”.
La simple tercerización de ciertas actividades de una organización, no es consultoría. Es tercerización lisa y llana, o en todo caso el resultado de la Ley de Coase. Hoy existen consultores para recorrer “shoppings”, elegir un nuevo peinado, o el color de zapatos que mejor se adapta a la imagen que se desea transmitir. Sobre ellos no se va a comentar en esta nota.
Artículo para la edición #203 de Temas Económicos.
Los escándalos que involucraron a empresas como Enron, Tyco International y WorldCom a finales de los años noventa, la heterogeneidad de nuevos servicios ofrecidos y requeridos, conflictos de intereses entre partes, el auge y posterior caída de las punto com, el comercio electrónico, el desarrollo frenético de nuevas tecnologías de la información, la aparición de Internet y una serie de factores adicionales; lograron que la industria de la consultoría de negocios comenzara el nuevo siglo con una reputación poco envidiable.
A grandes rasgos la industria de la consultoría incluye a profesionales o empresas que ofrecen servicios que van desde el asesoramiento estratégico sobre procesos determinados, hasta aquellos que se hacen cargo por cuenta propia de la implementación operativa de las “mejoras” en dichos procesos o áreas específicas. Se puede decir que entre los clientes existen tres grandes tipos de necesidades. Necesidades de personas, las empresas contratan a consultores por sus habilidades específicas o conocimientos del que carecen internamente. Necesidades de pensamiento, los consultores pueden ofrecer una mirada objetiva e independiente sobre asuntos particulares. Necesidades de proceso y tecnología, en ciertas ocasiones la empresa puede tener suficiente conocimiento e información para saber que es lo que quiere o debe hacer, pero no cuenta con los medios que permitan su implementación. Para este amplio rango de necesidades, existe un gran abanico de ofertas en la industria.
Excelentes documentales de la BBC por la periodista de The Guardian Aleks Krotoski.
Algunas anotaciones sueltas y avances de un trabajo de investigación en el que participo, donde algunos empresarios locales accedieron gentilmente a ser entrevistados.
Existe un amplio consenso en el mundo académico en cuanto a diferenciar o incluir dentro del concepto de capital intelectual a tres grandes subconjuntos, que incluyen al capital humano, relacional y estructural, pero por el contrario, son varias las metodologías que intentan estandarizar su medición y componentes.
Por otra vía, considerando que el capital intelectual básicamente se encuentra formado por la combinación de todos los activos inmateriales que hacen funcionar a una organización o empresa, es directamente imposible no profundizar en materia de gestión del conocimiento siendo que el mismo además de intangible, se ha convertido en la principal fuente generadora de riqueza, superando en peso relativo al capital, al trabajo tradicional y la tierra.
La gestión del conocimiento abarca al proceso formal dirigido a identificar, capturar, almacenar, mantener, actualizar y transmitir el conocimiento existente en una organización, para lograr su disponibilidad y que pueda ser compartido entre los miembros de la misma.
Nonaka y Takeuchi en el año 1995 en “The Knowledge-Creating Company: How Japanese Companies Create the Dynamics of Innovation” hablan de un “espiral del conocimiento”, que se genera a partir de la exteriorización del conocimiento tácito o implícito para convertirlo en conocimiento explícito y su posterior interiorización o internalización por parte del resto de los individuos de una organización, para comenzar nuevamente el ciclo; y de esta manera generar una dinámica de “espiral” de innovación.
Existen dos grandes corrientes respecto a la definición de estrategias orientadas a gestionar el conocimiento, la primera más enfocada a recolectar y almacenar dentro de la organización al conocimiento disponible en la misma en cada momento, y la segunda se encuentra orientada a ofrecer herramientas que permitan de manera eficiente descubrir y conectar con quien posee un conocimiento específico dentro de la organización. Para cualquiera de los casos, las tecnologías de la información y telecomunicaciónes e Internet juegan un rol fundamental en la actualidad.
Para la contabilidad sigue siendo un dilema la manera en que se deben registrar adecuadamente estos activos, ya que la mayoría de los elementos que forman el capital intelectual y que son ampliamente aceptados como tales para el mundo de la gestión empresarial, de acuerdo a gran parte de la normativa contable internacional es difícil encuadrarlos como activos ya que la empresa no posee el control y la propiedad sobre ellos. Pero aún así, las habilidades gerenciales, los recurso humanos, las relaciones con clientes y proveedores, sus procesos, se han convertido en el principal activo de las empresas.
La partida doble de los comerciantes venecianos del mil cuatrocientos sigue siendo la mejor técnica, sino no es la única, para registrar transacciones económicas y financieras; pero las tecnologías de la información la hacen cada vez menos dolorosa.
Artículo para la edición #202 de Temas Económicos.
Desde complejos sistemas de gestión (ERP) hasta novedosas aplicaciones para finanzas personales acuden a la partida doble para efectuar el registro de transacciones de todo tipo, sean estas, sofisticadas operaciones financieras o simplemente los gastos familiares mensuales.
En nuestro país tanto la demanda como la oferta de aplicaciones para gestionar finanzas personales o negocios unipersonales es directamente nula. Pasamos de planillas de cálculo a complejos sistemas de gestión, que además, en la mayoría de los casos no se aprovechan en su potencialidad. Por alguna razón, las maravillosas bondades de las herramientas disponibles actualmente en el mercado, son ignoradas. QuickBooks es utilizado por más de tres millones y medio de pequeños negocios y profesionales independientes, y se descargan más de diez mil copias de GNUCash por día. Algo deben ofrecer a sus usuarios.
Intuit la empresa que desarrolla QuickBooks, Quicken y otras aplicaciones para liquidaciones impositivas fue creada en 1983, actualmente cuenta con casi ocho mil empleados y está valuada en tres mil quinientos millones de dólares. El dato curioso es que se estima que el noventa porciento de las cuentas bancarias de los principales bancos de Estados Unidos son accedidas por medio de alguna de las aplicaciones mencionadas, que registran y concilian de manera automática cada uno de los movimientos que se producen en dichas cuentas.
La primera versión estable de GNUCash apareció en el año 1998, y en el 2001 se le adicionaron una serie de componentes para gestión de pequeños negocios. Una de sus principales características es que permite el registro de operaciones por partida doble y la creación de planes de cuentas sin límites de niveles y con cuentas en diferentes monedas, de esta manera es técnica y teóricamente posible registrar cualquier tipo de transacción y de cualquier grado de complejidad.
Las posibilidades que ofrecen estas herramientas, de automatizar gran parte del proceso de registración de transacciones, es lo que hace que la gestión de las finanzas sea cada vez menos “dolorosa”. El registro de operaciones y conciliación automática con los movimientos de cuentas bancarias en línea, es una de ellas. También lo es la actualización automática y en tiempo real del valor de las cuentas que se encuentran expresadas en diferentes monedas o que corresponden a activos que cotizan en mercados de valores.
Automatización del registro de transacciones periódicas, asistente para cálculo de amortizaciones de deudas, seguimiento de presupuestos, gestión de pequeñas carteras de inversiones, impresión de diferentes tipos de reportes, gráficos, cheques y facturas, cuentas por cobrar y pagar, gestión de clientes y proveedores, entre otras herramientas interesantes y novedosas. Más que suficiente para gestionar un pequeño negocio de servicios o cualquier actividad profesional. Una consultora, un estudio de arquitectura, un agencia de publicidad y tantos otros; no solo pueden, sino que deberían, llevar sus “cuentas”.
GNUCash funciona en diferentes sistemas operativos y está traducido a una enorme cantidad de idiomas. Es libre y gratis.
Las opciones en línea tardaron un poco más en llegar, pero ya están disponibles y hay para todos los gustos. Las alternativas más maduras son totalmente accesibles respecto a su costo, pero no se encuentran disponibles en todos los idiomas. Dentro de las principales características que estas ofrecen, con respecto a las anteriores, se encuentra la posibilidad de que varias personas puedan ingresar y trabajar con las mismas desde cualquier lugar, al mismo tiempo y con diferentes dispositivos. El diseño y la usabilidad es algo en lo que también se destacan.
Dentro del mundo hispano http://cubbi.co de Colombia y https://www.kubbos.com o http://www.contamoney.com de España parecen ir por muy buen camino. También es recomendable prestar atención a otros proyectos nacidos en España, aunque con un enfoque un poco diferente, como http://www.mygestion.com, http://www.contasimple.com, http://www.moneytrackin.com, https://endeve.com y https://www.facturagem.com. Seguro me olvido de varias alternativas, pero si conocés alguna la podés dejar en los comentarios.
Enlaces
http://about.intuit.com/about_intuit/press_room/fast_facts/
http://fi.intuit.com/whyconnect/
http://es.wikipedia.org/wiki/GnuCash
http://www.gnucash.org/
http://www.pcanete.com.ar/finanzas-y-contabilidad-online/
http://wwwhatsnew.com/2009/08/24/aplicaciones-para-controlar-los-gastos-de-la-casa/
Durante miles de años hemos compartido cosas y espacios de todo tipo, sin ninguna clase de cuestionamientos, pero al mismo tiempo una buena parte de la humanidad trabaja una enorme cantidad de horas por día, con la finalidad de obtener los medios que le permitan convertirse en propietarios de ciertos objetos.
Artículo para la edición #201 de Temas Económicos.
Lisa Gansky, en su último libro “The Mesh: Why the Future of Business Is Sharing”, habla de un futuro comercial en donde, cada vez más, toda clase de cosas pueden compartirse mediante internet o cara a cara. La autora sostiene que hemos compartido desde siempre de manera natural: espacios públicos, estadios, bares y restaurantes, recitales, bibliotecas y más.
Cuando reflexiona sobre cuales son los factores que hacen que en la actualidad haya gente dispuesta a compartir cosas que antes no se compartían, destaca entre ellos, a la reciente recesión, el crecimiento poblacional y la densidad demográfica, la reducción de espacios, el cambio climático y los daños al medioambiente provocados por la producción en masa, el estrés personal y global, entre otros factores. Destaca además que la herencia actual en infraestructura de transporte y telecomunicaciones son los factores de mayor peso y que cumplen un rol fundamental en dicho comportamiento.
Alquiler de autos, departamentos, películas y oficinas, no son novedad. Pero el avance, en la actualidad, radica en que diferentes plataformas de tecnologías e infraestructuras permiten a particulares, gente común o pares, hacer lo que antes hacían algunas empresas. Gannsky denomina “Empresas Maya” a aquellas que ofrecen a sus usuarios la plataforma o infraestructura necesaria para que sus usuarios o clientes puedan “compartir”.
Rachel Botsman co-autora de “What’s Mine Is Yours: The Rise of Collaborative Consumption” ha enfocado su investigación en los mecanismos de confianza que subyacen a los comportamientos colaborativos.
Junto a Roo Rogers, su coautor, se han esforzado en reunir cientos de casos de consumo colaborativo. Y a pesar de las particularidades de cada caso, han podido identificar que intervienen tres claros sistemas.
El primero tiene que ver con los mercados de redistribución. Los mercados de redistribución, son aquellos que posibilitan el intercambio de artículos u objetos entre pares.
El segundo se encuentra vinculado al estilo de vida colaborativo. El intercambio de recursos como dinero, habilidades y tiempo es tomado de manera mucho más natural por las nuevas generaciones que crecen intercambiando música y todo tipo de elementos digitales.
El tercer sistema está asociado al servicio de producto, es decir, cuando lo que se está pagando es por el beneficio del producto, por lo que éste hace por uno sin la necesidad de poseerlo directamente. Botsman pregunta, irónicamente, por que compran un taladro cuando lo que necesitan realmente es el agujero.
Se ha hablado mucho sobre el valor que se crea cuando se comparten bienes digitales, pero compartir bienes físicos, que al utilizarlos se desgastan, que el costo marginal de producción no es cero, también genera valor. El medioambiente tiene valor. Compartir tiene valor. Acceder tiene valor.
polyvore.com o bigwardrobe.com ofrecen a los fanáticos de la moda una gran cantidad de herramientas para combinar, descubrir y compartir accesorios e indumentaria. Mantener la propiedad de un automóvil tiene una serie de costos fijos independientemente del uso que se le otorgue al mismo. zipcar.com simplemente permite compartir tu auto con otros.
Bicicletas, garages, oficinas, departamentos, anteojos, dinero, conocimientos y todo tipo de cosas están siendo compartidos en este momento. No es solamente la tecnología. La reputación pasará a ser más importante que la historia crediticia.
Fuentes
● http://www.collaborativeconsumption.com/
● http://meshing.it/
● Lisa Gansky en TED
● Rachel Botsman en TED
Acá estamos nuevamente. Algunas novedades y otros temitas cotidianos de menor trascendencia. Como para empezar, les tengo que contar que ya tengo nombre. Sí, tengo nombre.
Me voy a llamar Francisco y la verdad que no se muy bien por que, pero la cuestión es que al final el dominio estaba disponible y mi papá me lo guardó.
Más que el nombre, el tema que me tenía muy preocupado era el futbolístico. Ya está resuelto. Bueno, para mi edad era una preocupación importante. La cuestión es que si quedaba bien con un abuelo, quedaba mal con el otro. Le preguntaba a mi papá que podía hacer y me decía, del Deportivo tenés que ser sí o sí, pero de ahí en más, hacé lo que vos quieras. Hay que tener en cuenta que no se puede ser hincha de dos equipos de la misma categoría al mismo tiempo. Pero el tema ya está resuelto.
Por ahí me va a gustar mucho el fútbol, hay amplias posibilidades hereditarias. Mi tío Julián que vive en Buchardo (hasta aparece en la Wikipedia), usa ejemplos de jugadas de fútbol para explicar cosas de contabilidad, impuestos y de todo. Pero él tiene dos hijas mujeres, que loco el mundo. Mi tía Sofi quería tener un varón, y menos mal que viene Malena, por que no es un buen momento para ser hincha de River y Estudiantes.
Estoy re contento de estar en la familia que me tocó. No tengo ni la más remota idea de cuáles son las cosas que me van a gustar cuando sea grande y de lo que voy a hacer. Por ahí salgo con alguna habilidad especial y nunca me entero (o sí), o como mi papá, que todavía piensa que le va a aparecer alguna. A lo mejor algún día tengo una hermanita, y ella sí, ojalá que salga con las habilidades de mi mamá. Según mi papá son las únicas que hacen falta. Son las mejores.
Parece una especie de despedida, pero no es así. Simplemente ahora ya tengo mi sitio web y no le tengo que pedir prestado el de mi papá para escribir. Un blog es algo personal. No se si voy a escribir, aunque si lo hago, mi papá me dijo que va a ser el lector número uno.
En un tiempito me vas a poder encontrar en franciscocañete.com.ar.
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